Cinépolis contra Cinemex | News mx
Close

22 enero, 2020

Cinépolis contra Cinemex

Vagando en Twitter, me percaté de una discusión que, tan pronto como nació, también encontró su muerte: cuáles palomitas están más sabrosas, ¿las de Cinépolis o las Cinemex? Yo opino que las de Cinépolis son más sólidas en el sabor que quieren conseguir, pero en Cinemex hay más diversidad y son más arriesgados, logrando insólitas creaciones como
aquellas que tenían sabor Óreo (y que debo reconocerlo, me gustaron), o también las quesabían a Tajín (deliciosas al principio pero insoportables para el final).


! Pensándolo bien, mi experiencia en ambos cines ha diferido más allá de la calidad de las palomitas. ¿Cuál saldría avante en un enfrentamiento sobre la mejor experiencia en general? No resulta tan sencillo, la verdad. A los snobs como yo, nos gusta ir con frecuencia a la Cineteca Nacional (increíble lugar para ir a dormirse en cualquier parte de sus instalaciones), pero cuando alguna película ha hecho su aparición exclusiva en las salas de
estos gigantes de la exhibición, no nos ha quedado mas que acudir ellas enfundados en una fedora y una gabardina, y es desde este momento en el que se dibujan las grandes diferencias!


! Cinemex es el que ha mostrado una curiosa apertura al momento de proyectarmpelículas ajenas a lo que la cartelera del momento tiene. Gracias a ellos, muchos pudieron ver Gantz: O, la animación japonesa basada en el popular manga del mismo nombre, todo gracias al ciclo Anifest, en el cual se enfocaron en cine de animación oriental. No olvidemos
también cuando decidieron hacer un ciclo de terror, y proyectaron películas clásicas, entre ellas la de Pesadilla en la calle del infierno, o El Exorcista. Eso fue una oportunidad para ver en pantalla grande películas que se ganaron a pulso su lugar en lo más destacado del
género.!

Y también, para aquellos aspirantes a cineastas que participan en el concurso 48 Hour Film Project (si no lo conocen, denle una gogleada, hay trabajos muy bien logrados y algunos estruendosos fracasos), Cinemex ha permitido que en sus espacios sean proyectados los ejercicios en competición, además de permitir que ahí mismo, el público vote por sus
favoritos. Lo malo, es que las exhibiciones las cobran a precio de boleto completo, ningún descuento, y llegan a ser escasas además de poco difundidas.

¿Y Cinépolis? Este ha impulsado su llamada «Sala de Arte», donde a pesar del pretencioso nombre, se da un espacio para proyectar películas que de manera normal, solo encontraríamos en salas de la Cineteca y similares. El gran problema es que solo hay 25 complejos que cuentan con esta alternativa en TODO EL PAÍS. Por otro lado, sus instalaciones suelen ser más meticulosas al momento de mantener una evidente limpieza.
Claro, también tienen asientos un poco más cómodos y son más cuidadosos al momento de calibrar la imagen y sonido. Con ellos, nunca me ha tocado alguna sala con volumen ensordecedor. Todo esto a cambio, de un precio notablemente más alto.


! Las personas en Cinépolis, he notado, frecuentemente son más silenciosas. Hablan menos, con un volumen más bajo, en algunas pocas ocasiones el tono de alguna notificación ha inundado la sala, rompiendo la concentración de los presentes, además de sostener llamadas por teléfono más breves… En Cinemex me ha tocado lo contrario: personas que
hablan a voz cotidiana para comentar alguna parte de la película, llamadas de teléfono explicando dónde andan, con quién, qué están viendo, qué opinión merece la película hasta donde llevan avanzado; no puedo dejar de lado algunas experiencias menos frecuentes como la de un sonido terrible, la pantalla mal calibrada, que la película se trabe, una puerta de servicio que despedía un brillo intenso abierta de par en par…


! No busco cometer la barbaridad de clasificar al público que acude a tal o cual sala, pero sí la percepción de la experiencia que de forma general me ha tocado. Hay muchas situaciones que desde un inicio, ya comienzan a configurar al público que acudirá a tales salas, desde la elección de horarios, si habrá más proyecciones con subtítulos, ubicación de
las salas, precios de entradas, qué oferta alterna ejecutarán, y un largo etcétera que excede la discusión de las mejores palomitas.


! Para quienes hayan visto Gran Cinema Paradiso, bien sabrá lo maravilloso que es mirar a un público realmente involucrado con lo que está sucediendo en pantalla. Según sé, los públicos de otros países son más abiertos a expresar su sentir en la sala, vociferando endirección de la pantalla, carcajeandose, chiflando… de alguna forma, soy de los que
consiente el silencio sepulcral en la sala, eso lo he encontrado con mayor frecuencia en la Cineteca Nacional, sea porque estamos muertos por dentro, o porque como lo mencioné anteriormente, es un lugar excepcionalmente cómodo para ir y dormirse, además de más
barato, para nuestra tacañería.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: